Cuando el Reino del Nosotros se dejo caer en el olvido para volverse un pasado escandaloso, y el futuro dejo de contemplar un potencial mutuo, sus ojos dejaron de mirar el horizonte.
Mansamente se situaron en el devenir de cada uno de sus pasos con que su cuerpo avanzaba hacia ningun lado, y solo reaccionaban casi hipnoticos contra los recuerdos que nacian ante ellos en el largo camino del exilio. Sus intenciones esquivaron las opciones de mirar alrededor, y se enceguecieron buscando el norte que les daba su razon de ser. Su anatomia paso a ser una puesta en escena para solapar las heridas, y el descalabro abarroto sus bolsillos. Y sin darse cuenta se hecho a andar, derrochando a manos llenas la pelusa muerta que lo acompañaba.
Cansado de andar agazapado y en la sombra, se dejo ver bajo la luz intensa de una ironia. Respiro profundo para sentir el resplandor de la lluvia que lo rodeaba, y volvio a caminar dejando atrás las falsas ilusiones. Sin darse cuenta y sin saber que encontraria, dejo a merced del corazon la suerte de los atajos para escapar del atolladero.
Despues de mucho andar cargando con su orgullo, pudo asimilar que el majestuoso ReyGaruffa escondia detrás del temple de su coraza un gran deseo que se volvia esquivo a su voluntad.
Y aunque la rebelión de la utopia le va ganando una batalla cruel a la ilusion, sabe bien que pronto volveran a flamear sus estandartes.
Se-Si-Bon
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