lunes, 11 de octubre de 2010

Un sinfin

Pensar que alguno tuvo la oportunidad que lo desvela, y hasta quizas se dio el lujo displicente de dejar tendido un sinsabor. De haber llegado antes, de haber llegado justo a tiempo al lugar preciso. De haber atrapado su inconciente, y haber logrado apaciguar un deseo con el respaldo de una realidad. De haber pasado todo eso, quizas hoy el no estaria aqui.
Que tonto, en donde estaba? En donde estara, o en donde deberia estar para que no vuelva a pasarle lejos la suerte que otros toman y desaprovechan sin siquiera pensar en aquello que toman? Por las noches cierra los ojos y calma su insmonio con el esfuerzo maquiavelico de sonreir en la ilusion de tener entre manos aquello que le duele no tener. Llenò el vaso de un hipnotico posible y se embriago de lo que podria ser. Desterro la penitencia del silencio, y escondiò la toalla blanca que murmulla en el rincon. La potencialidad se vuelve un pilar donde reposa la melancolia, y recupera fuerzas la emocion. Pero la realidad es un round mas largo de lo previso, donde la lona lo invita sonriente a besarla y dejarse de joder.
No importa, no escucha la campana, y si la llega a escuchar, le va a pedir una vuelta mas.
Le sobra espalda para subirse una y otra vez.


se-si-bon, sobrio a las piñas

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