El zorro y la lechuza se conocían desde hacia mucho tiempo, aunque nunca dejaban de redescubrirse. Habian nacido casi juntos en el seno de un bosque majestuoso y encantado, y jamas se habian alejado lo suficiente del lugar donde habitaban como para perderse de vista. La cercania con que vivian los llevo a entablar una amistad mas alla de los limites de la naturaleza que les dio un sentido de pertenencia diferente. Por las noches la lechuza cuidaba del zorro y contemplaba con sus enormes ojos la tranquilidad con que su viejo amigo descansaba. Durante el dia, el zorro se encargaba de hacer la guardia mientras la lechuza recuperaba horas de sueño. Y en las horas de ocio solian contarse anecdotas que jamas habian vivido. Sin embargo en ellos se escondian un monton de interrogantes mutuos que difícilmente encontraban el momento para darse cita en una de las tantas tardes de compinches que habian compartido. El zorro no entendia porque la lechuza permanecia con sus ojos inmenzamente abiertos, si nada hacia preveer que algo pudiese ocurrir, no entendia lo insistente de su mirada. Llego incluso a pensar que la lechuza podria atacarlo desprevenido bajo la luna, por eso el zorro muchas veces fingia algun ronquido. La lechuza, cuyos ojos guardaban los mas variados detalles de todo lo que ocurriese a su alrededor, siempre penso que seria el zorro quien estuviese tramando algo para dar el zarpazo en el momento menos pensado. Se apreciaban, pero sin decirlo se temian. Y jamas repararon en entender que aquello se trataba tan solo de lo mucho que pensaba el uno en el otro. Hablar distino idioma por momentos era divertido, pero otras veces simplemente los privaba de mucho.
Cuando las quejas del paso de los años empezaron a ser una compañía en sus tardes de humilde picardia, la necesidad los llevo a entregarse mansamente el uno al otro para encontrar el cuidado necesario. No fue el paso del tiempo el que zanjo las miradas inquisidoras con que se contemplaban sigilosamente. No fue el tiempo el que le dio paso a la redencion, sino la urgencia de saberse necesarios el uno del otro para poder sobrevivir. Los ojos de la lechuza lucian atentos y paternales mientras el zorro dormia, pero el zorro jamas lo supo. Las hermosas trazas blancas sobre el lomo del zorro, se veian como espadas cuando se erizaban ante la presencia de algun visitante poco amistoso, mientras sus garras defendian el buen descanso de la vieja lechuza. Pero la lechuza perdio de vista aquel detalle.
Cuando la vida en el bosque se volvio tan hostil que se anticipo a los destinos que el señor les habia preparado a cada uno, ambos debieron separarse dolorosamente para vagar por las noches intentando reencontrarse. Pero ni los ojos mas atentos, ni los olores mas sinceros, ni los interrogantes mas caprichosos, lograron devolverlos al mismo camino. La lechuza jamas encontro lugar donde recuperar el sueño, y el zorro perecio a la luz de la luna sin saber en quien confiar.
Se-Si-Bon
lunes, 26 de abril de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
Decidir madurar
Finalmente y despues de algunas horas de caminar en silencio, decidieron sin decirlo que seria bueno sentarse a descansar bajo un viejo arbol a escasos metros del rio que les servia de guia.
A su alrededor solo se extendia la soledad y la sabiduria de la naturaleza. A contramano de los primeros dias, aquello ya no les parecia una fuente inagotable de sabiduria y reencuentro. Hermosos horizontes coronados por un verde espeso, en contraste con un cielo que se ponia cada vez mas gris. De no haber sido por sus apuros, habrian visto en ese contexto una bella pintura. " tenemos que encontrar un lugar donde dormir pronto, antes de que se largue la tormenta...", le dijo El, en un tono que parecio mas bien de compromiso que de preocupacion. Ella asintio con la mirada, y relajo sus ojos en la oscuridad de sus parpados.
Las provisiones se habian acabado, y solo llevaban en sus mochilas algo de ropa, algunos elementos de supervivencia, y unas lonas para improvisar un techo. La aventura que comenzo con los mejores augurios, poco a poco se iba tornando cada vez mas salvaje, y aquello comenzaba a tener eco en su forma de tratarse y en los recursos de que se valian para poder alimentarse. Habian decidido dejar atras la cotidianeidad, escapar de la selva de cemento y del culto al horario, para darle aire a las emociones mas puras que habitaban en sus sueños. Querian sacarle el grillete a la ilusion y sentirse liberados; pero haberlo hecho de arrebato poco a poco iba manifestando su precio. Los pies que se sintieron ligeros los primeros dias, hoy gritaban a cada paso el desconsuelo de la eleccion.
Al cabo de unos minutos se miraron y esbozaron tibiamente una sonrisa, mientras el viento empezaba a enfurecerse. Ya no recordaban cuantos dias llevaban asi, ni tampoco encontraban motivos para no tomarse de la mano. Solo habia que aceptarse otra vez. Fue alli cuando ella se puso de pie y miro detenidamente a su alrededor. Camino unos metros y observo el arbol que los espiaba. Volvio literalmente sobre sus paso, se replanteo lo que hasta entonces le imponia bancarse la pelusa. La dulzura derramada a sus pies era de un rojo carmesi con algunos destellos amarillentos. Su emocion se hizo sonrisa. Desparramadas en una armonia inclaudicable, montones de manzanas se escondian sin disimulo bajo sus narices. Como es posible que no las hayan visto antes? Cuantas otras cosas se les habran pasado por alto por no saber disfrutarse en silencio?. Volvieron a mirarse, y bajo la lluvia saciaron sus deseos, y empezaron a entender la sabiduria de la naturaleza. Comprendieron porque la fruta solo cae cuando esta madura, y que de nada sirve tomarla por la fuerza.
A su alrededor solo se extendia la soledad y la sabiduria de la naturaleza. A contramano de los primeros dias, aquello ya no les parecia una fuente inagotable de sabiduria y reencuentro. Hermosos horizontes coronados por un verde espeso, en contraste con un cielo que se ponia cada vez mas gris. De no haber sido por sus apuros, habrian visto en ese contexto una bella pintura. " tenemos que encontrar un lugar donde dormir pronto, antes de que se largue la tormenta...", le dijo El, en un tono que parecio mas bien de compromiso que de preocupacion. Ella asintio con la mirada, y relajo sus ojos en la oscuridad de sus parpados.
Las provisiones se habian acabado, y solo llevaban en sus mochilas algo de ropa, algunos elementos de supervivencia, y unas lonas para improvisar un techo. La aventura que comenzo con los mejores augurios, poco a poco se iba tornando cada vez mas salvaje, y aquello comenzaba a tener eco en su forma de tratarse y en los recursos de que se valian para poder alimentarse. Habian decidido dejar atras la cotidianeidad, escapar de la selva de cemento y del culto al horario, para darle aire a las emociones mas puras que habitaban en sus sueños. Querian sacarle el grillete a la ilusion y sentirse liberados; pero haberlo hecho de arrebato poco a poco iba manifestando su precio. Los pies que se sintieron ligeros los primeros dias, hoy gritaban a cada paso el desconsuelo de la eleccion.
Al cabo de unos minutos se miraron y esbozaron tibiamente una sonrisa, mientras el viento empezaba a enfurecerse. Ya no recordaban cuantos dias llevaban asi, ni tampoco encontraban motivos para no tomarse de la mano. Solo habia que aceptarse otra vez. Fue alli cuando ella se puso de pie y miro detenidamente a su alrededor. Camino unos metros y observo el arbol que los espiaba. Volvio literalmente sobre sus paso, se replanteo lo que hasta entonces le imponia bancarse la pelusa. La dulzura derramada a sus pies era de un rojo carmesi con algunos destellos amarillentos. Su emocion se hizo sonrisa. Desparramadas en una armonia inclaudicable, montones de manzanas se escondian sin disimulo bajo sus narices. Como es posible que no las hayan visto antes? Cuantas otras cosas se les habran pasado por alto por no saber disfrutarse en silencio?. Volvieron a mirarse, y bajo la lluvia saciaron sus deseos, y empezaron a entender la sabiduria de la naturaleza. Comprendieron porque la fruta solo cae cuando esta madura, y que de nada sirve tomarla por la fuerza.
domingo, 18 de abril de 2010
Lo inesperado
Caminaba deseoso de encontrarse con ese destino que premeditaba inconcientemente pero que de una u otra forma le era esquivo. Bajo las luces cansadas de aquellos faros añejos de alguna calle olvidada, sus pasos se olvidaban de la lluvia que lo acompañaba, mientras sus manos en los bolsillos descansaban de cualquier pretension. A pesar de caminar sobre baldosas flojas que escondian pequeños charcos traicioneros, decidio que valia la pena seguir por esa vereda, que no tenia sentido renunciar a su camino por aquellos contratiempos. Su campera gastada y de un color negro desteñido, testigo de mil batallas, apenas le protegia del frio que se colaba bajo su menton, pero aquello no le importaba. Disfrutaba de ese fresco a pesar de sus consecuencias. Seguia caminando, mientras pensaba en los motivos por los cuales le era esquivo a la suerte que pretendia, al posible destino que muchas veces el imaginaba pero que no se decidia a tomar por propia iniciativa. Se detuvo de repente frente a una vidriera iluminada que le llamo la atencion, alli, solitario y olvidado del mundo. Se encontro mirando revistas de comics, detras de un vidrio y custodiadas por una reja reforzada. "quien sera Capitan Tormenta...?" penso por un instante. Siguio caminando deseoso de encontrarse en alguna esquina con algo inesperado. Realmente no sabia que esperaba, por lo que cualquier cosa podria resultarle inesperada. Un perro vagabundo, un tacho de basura, una pareja de jovenes, o un ratero infraganti. Decidio apresurar el paso para encontrarse con eso cuanto antes, lo incomodaba la espera. Sus pasos se aceleraron mas de lo pensado, y a pocos metros de la esquina decidio repentinamente seguir derecho, no doblar, nisiquiera mirar. Acurruco aun mas sus manos en los bolsillos, y en un acto reflejo raspo su menton contra las solapas de su campera, como protegiendose de los embates del clima. Aun asi su cuerpo sintio un temblor, como una descarga electrica, que le movio todo el esqueleto, y un frio le recorrio la piel desnudando su preocupacion. Siguio presuroso su marcha, y al llegar al cordon puso un pie sobre la senda peatonal, luego puso el otro, y con seguridad siguio adelante. La oscuridad de la noche se volvio inexorablemente luminosa. Penso que la mañana lo habria sorprendido y atino a voltear su cabeza para explicar el cambio repentino. Sabia que no era la luz de la mañana lo que estaba ocurriendo. En sus oidos solo se escuchaba a si mismo, no registraba nada que proviniese de su entorno. El blanco de la senda peatonal aun estaba limpio por el rocio y la llovizna que lo acompaño toda la noche. Sus manos fueron mucho mas rapidas que su mente, y en un acto reflejo e instantaneo esbozaron un intento de proteccion, como una busqueda de piedad y misericordia. Su cuerpo se encogio levemente hacia atras, pero ya era tarde. Cuando su silueta se dibujo por sorpresa sobre la calle, el caucho gastado de las ruedas apenas pudo aferrarse al pavimento. La velocidad, la confianza, el deseo, la abstraccion. Lo inesperado.
Se-Si-Bon, & en busca del exilio
Se-Si-Bon, & en busca del exilio
De incognito
Con prisa y arrogancia acaricio los placeres desparramados sobre la mesa, mientras tanto maquillaje se daba cita en un festin enajenado. "Quien sera el que garpa toda esta milonga?..." Luces que adormecen las retinas, ruidos extravagantes que se entrelazan entre los abrazos, y tempestades solapadas en golosinas. Desde una esquina, casi refugiado y atento a cada paso, se ahogaba en su impaciencia.
El paso del tiempo le dio lugar al desenfreno mientras todos a su alrededor se embebian de alegria.
Ajenjo y mucho mas, todo en un mismo lugar. "Que sitio sera ese donde todo lo absurdo encuentra consenso?" Le costaba contenerse frente al silencio amargo que pide a gritos sambullirse en su sangre. Queria tomar por asalto sus miserias y confinarlas al olvido, tal como pudieron confinarlo a El al galpon de los irreparables. Su pulso dejo caer el trago y la explosion de su vaso no paso inadvertida. Las luces se apagaron, su garganta se cerro en arcadas con sabor a caramelo "mediahora" y, como nunca antes, se sintio llevado en andas sin saber a donde. "es que acaso soy un gran campeon...?". Que ingenuo.
Cuando desperto se encontro con la inmensidad de la soledad, y un nuevo disfraz al alcance de su mano.
Se-Si-Bon
El paso del tiempo le dio lugar al desenfreno mientras todos a su alrededor se embebian de alegria.
Ajenjo y mucho mas, todo en un mismo lugar. "Que sitio sera ese donde todo lo absurdo encuentra consenso?" Le costaba contenerse frente al silencio amargo que pide a gritos sambullirse en su sangre. Queria tomar por asalto sus miserias y confinarlas al olvido, tal como pudieron confinarlo a El al galpon de los irreparables. Su pulso dejo caer el trago y la explosion de su vaso no paso inadvertida. Las luces se apagaron, su garganta se cerro en arcadas con sabor a caramelo "mediahora" y, como nunca antes, se sintio llevado en andas sin saber a donde. "es que acaso soy un gran campeon...?". Que ingenuo.
Cuando desperto se encontro con la inmensidad de la soledad, y un nuevo disfraz al alcance de su mano.
Se-Si-Bon
Inconciente relativo
Se desperto con el sobresalto y la necesidad de corroborar que aquello que habia visto y escuchado no era cierto. Tambaleante, atino a revisar su celular de inmediato para asegurarse que no habia recibido aquello que tanto lo alarmaba. Sus ojos aun acusaban el golpe de horas y horas sin sueños después de un profundo letargo.
“…llegaron juntos pero cada uno por su lado, cruzaron las vias y enseguida doblaron a la derecha para dejar de ellos solo sus huellas. La noche era hermosa, oscura, cerrada e infinita; el lugar justificaba el posible encuentro. Pensaban encontrarse adentro y aclararse mutuamente lo que estaba ocurriendo. Rodeado de amigos la busco entre la multitud, mientras endulzaba sus labios de sorbo en sorbo. La vio pasar a lo lejos, la reconocio, la siguió y la encontro. Se miraron, se encontraron, se depegaron del entorno para renacer en el firmamento entrelazados y fundidos en un piel a piel eterno. La musica, la gente, las sensaciones sinceras, los de afuera que deberian ser de palo, la voragine con que la espera se debora al tiempo; se volvieron a perder. Pasaron las horas, y el se marcho dejando alli solo el recuerdo de su presencia y la suerte del amor en manos del destino y la voluntad. Confiaba en que el futuro les daria la mano. Hizo lo que pudo y mas, aunque pudo haberlo hecho diferente; se arrastro como podia para seguir y no cobrarse a si mismo las culpas. Entrada la madrugada su telefono sono, sus manos de pulso cambiante solo encontraron un mensaje escueto, un par de letras sin sentido y un numero desordenado. Al cabo de un rato alguien que no conocia le conto el resto. Su presencia se desvanecio en los brazos del olvido, en la jugada dialectica de la confusion, en el azaroso mecanismo del dolor. Como es que se dejo engañar?? Algo alli ocurrio en su ausencia, algo irreversible, algo que no debia cuadrar en la realidad…Salio corriendo apresurado, quiso cruzar un gran zanjon pero antes se miro en el reflejo unos instantes como quien medita alguna decision...hasta que el pasto mojado le devolvio la infancia...”.
Se puso de pie, volvio a mirar el celular. Todavia era de noche, y la lluvia caia mansa sin prisa y sin pausa. Sus manos estaban mojadas y sus pies frios. Que especial resultaba la garua y su canto incesante, su presencia era una bendicion para sus pupilas, un consuelo fugaz.
La nitidez con que le hablaron y el fresco recuerdo de cada lagrima derramada, le impidio volver a refugiarse bajo el manto de la inconciencia.
Se-Si-Bon, & los secretos de su almohada.
“…llegaron juntos pero cada uno por su lado, cruzaron las vias y enseguida doblaron a la derecha para dejar de ellos solo sus huellas. La noche era hermosa, oscura, cerrada e infinita; el lugar justificaba el posible encuentro. Pensaban encontrarse adentro y aclararse mutuamente lo que estaba ocurriendo. Rodeado de amigos la busco entre la multitud, mientras endulzaba sus labios de sorbo en sorbo. La vio pasar a lo lejos, la reconocio, la siguió y la encontro. Se miraron, se encontraron, se depegaron del entorno para renacer en el firmamento entrelazados y fundidos en un piel a piel eterno. La musica, la gente, las sensaciones sinceras, los de afuera que deberian ser de palo, la voragine con que la espera se debora al tiempo; se volvieron a perder. Pasaron las horas, y el se marcho dejando alli solo el recuerdo de su presencia y la suerte del amor en manos del destino y la voluntad. Confiaba en que el futuro les daria la mano. Hizo lo que pudo y mas, aunque pudo haberlo hecho diferente; se arrastro como podia para seguir y no cobrarse a si mismo las culpas. Entrada la madrugada su telefono sono, sus manos de pulso cambiante solo encontraron un mensaje escueto, un par de letras sin sentido y un numero desordenado. Al cabo de un rato alguien que no conocia le conto el resto. Su presencia se desvanecio en los brazos del olvido, en la jugada dialectica de la confusion, en el azaroso mecanismo del dolor. Como es que se dejo engañar?? Algo alli ocurrio en su ausencia, algo irreversible, algo que no debia cuadrar en la realidad…Salio corriendo apresurado, quiso cruzar un gran zanjon pero antes se miro en el reflejo unos instantes como quien medita alguna decision...hasta que el pasto mojado le devolvio la infancia...”.
Se puso de pie, volvio a mirar el celular. Todavia era de noche, y la lluvia caia mansa sin prisa y sin pausa. Sus manos estaban mojadas y sus pies frios. Que especial resultaba la garua y su canto incesante, su presencia era una bendicion para sus pupilas, un consuelo fugaz.
La nitidez con que le hablaron y el fresco recuerdo de cada lagrima derramada, le impidio volver a refugiarse bajo el manto de la inconciencia.
Se-Si-Bon, & los secretos de su almohada.
Meteoro
Nadando en el cosmos, me colgue de una estrella, y como quien se aferra a la aleta de un delfin, navegue hacia el infinito. Vertigo, desenfreno, amor, y confusion. Un remolino que se adueño de mi sangre.
Los astros en su antojo todo lo acomodan, aquello que deba ser simplemente sera aunque de aquello nos cansemos de cuestionar. Pero yo sere un sinfin apostando a mis deseos.
Seguire mirando el mundo alrededor, seguire escalando entre cometas y sueños meteoricos, seguire saltando de ilusion en ilusion. Seguire perdiendo la orbita despues de cada tropezon.
Seguire adelante, siguiendo la luz de mi estrella con la audacia de desafiar la delgada linea que me separa de perderme en la tempestad, de dejarme caer en la inercia hasta desaparecer.
Voy a seguir, aunque me vaya alumbrando la luz de los que no respiran.
Se-Si-Bon, & y un extraño acontecer en mi interior.
Los astros en su antojo todo lo acomodan, aquello que deba ser simplemente sera aunque de aquello nos cansemos de cuestionar. Pero yo sere un sinfin apostando a mis deseos.
Seguire mirando el mundo alrededor, seguire escalando entre cometas y sueños meteoricos, seguire saltando de ilusion en ilusion. Seguire perdiendo la orbita despues de cada tropezon.
Seguire adelante, siguiendo la luz de mi estrella con la audacia de desafiar la delgada linea que me separa de perderme en la tempestad, de dejarme caer en la inercia hasta desaparecer.
Voy a seguir, aunque me vaya alumbrando la luz de los que no respiran.
Se-Si-Bon, & y un extraño acontecer en mi interior.
A los ciegos no les gustan los sordos
En el silencio oscuro del encierro, en la orbita intangible de la memoria. Alli estan, brillando en su ausencia, pidiendo ser al menos contemplados por un rato, que alguien les devuelva su razon de ser, que alguien los rescate aunque sea para volver a perderse.
Son los tesoros que atesoramos celosamente para no perderlos jamas, o para olvidarlos para siempre. Asi sin mas, asi se quiebran los recuerdos que en su ausencia no pueden competir contra la luz del dia, y poco a poco se vuelven sepia, pierden su gracia y se vuelven ingenuamente injustificados.
Hasta cuando estaran alli, a la buena del olvido?
Hasta que nadie se acuerde de ellos, y la llave se pierda en el tumulto.
Se-Si-Bon, & los malditos que llegan sin aviso.
Son los tesoros que atesoramos celosamente para no perderlos jamas, o para olvidarlos para siempre. Asi sin mas, asi se quiebran los recuerdos que en su ausencia no pueden competir contra la luz del dia, y poco a poco se vuelven sepia, pierden su gracia y se vuelven ingenuamente injustificados.
Hasta cuando estaran alli, a la buena del olvido?
Hasta que nadie se acuerde de ellos, y la llave se pierda en el tumulto.
Se-Si-Bon, & los malditos que llegan sin aviso.
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