Se paro frente a su juvenil auditorio, que lo esperaba sentado en semicirculo sobre la suave hierba y bajo un frondoso arbol bendecido por la incipiente primavera. Se ubico sobre un rejunte de enormes rocas, desde donde pretendio captar mejor la atencion de sus oyentes, y tomo de su bolsillo un gran apunte donde enfrascaba memorias y aventuras para compartirlas en lo que pretendia ser un jardin de lectura y soledad compartida. El estadìo de la reencarnacion.
Acomodo las hojas casi amarillentas, y se dejo llevar por las palabras...
"...Delineo los primeros pasos, se lanzo decidido, embarcado en el resplandor del nuevo dia. Por la noche froto sus ojos, y su mente no dejaba escapar oportunidad para hacerlo sonreir. El inconciente lo mantenia alerta, y por alguna razon esperaba con ansias que suene el maldito telefono. Pero el silencio espectral, solo interrumpido por el canto de las sirenas encantadas y el silbido de la naturaleza acoplados a un incansable latido de fondo, solo servia para amenizar la espera. El dilema de la espera, y la ansiedad de no saber que esperar. Pero con la seguridad de tener la respuesta mas sincera.
"que podes dar?...cual es tu verdad?...". Sonrio nuevamente; su verdad, su realidad, su corazon, viajan en el morral urbano de una bicicleta interminablemente esporadica. Esculpio sus palabras con el pulso atolondrado, y las condeno a perdurar en el tiempo y en la emocion, apelando a la cultura de la devocion tradicional en lugar del facilismo dinamico de la mediocridad. Quien sabe cuando volvera a aparecer esa bicicleta, y en que direccion nos llevara.
No importa, despues de tanto hablar, solo faltaba cerrar el circulo que empieza en las palabras y termina en los hechos."
Se-Si-Bon & el impulso magnetico de la pluma encantada
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