Cuando finalmente me secuestro y cierro los ojos, solo tengo que esperar un rato. Al cabo de unos instantes todo comienza a suceder en mi inconciente, mi cuerpo se desprende de mi, y por unas horas deja de existir. Escapo a la dimension donde los imposibles se transforman en magicos escapularios. Veo colores puros, calles de plastilina y seres alados. Veo como mis dolores se vuelven parte de una realidad en la que conviven en armonia, y como un efecto domino me encuentro corriendo por un espiral de esperanza. Nos veo, nos abrazamos, nos extrañamos. Sigo adelante, sigo corriendo, y agito mis alas para volver a encontrarte. No existe el tiempo, solo los lugares y las sensaciones que alli descansan hasta mi proxima estacion. Cuando estoy aca, y a la vez estoy alla, pierdo placenteramente la orientación pero no quiero bajarme del tren. Voy dejando por las dudas siempre un pie en el anden.
Sigo corriendo, las calles se vuelven un tapiz y los arboles florecen en otoño. Mientras me siento a esperarte en algun bar maravilloso, veo como todo va quedando atrás. Veo como todo se vuelve posible.
Me levanto para volver a buscarte, y me doy cuenta que todo se desvanece en un abrir y cerrar de ojos.
Me levanto una vez mas.
Se-Si-Bon, en compañia del Pibe Delete
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